La entidad financiera de origen brasileño Nu México obtuvo su licencia bancaria y arrancó operaciones en agosto de 2026. La institución reportó un Índice de Morosidad (IMOR) del 6.79%, una cifra inferior al promedio del sistema financiero nacional. Su balance general muestra activos totales por 112,638 millones de pesos al momento de su debut regulatorio.
Nu México se posiciona desde su inicio en el mercado mexicano con indicadores de riesgo crediticio por debajo de la media histórica del sector. El IMOR del 6.79% registrado en su primer mes de operación sugiere una cartera de crédito de alta calidad o una política de otorgamiento de créditos estricta, diferenciándose de los promedios que suelen rondar entre el 8% y el 10% en bancos comerciales tradicionales del país.
El capital patrimonial de la firma asciende a 112,638 millones de pesos, lo que le otorga solvencia suficiente para operar en el mercado mayorista y minorista. Esta cifra posiciona a Nu México entre las instituciones con mayor base de activos al momento de su lanzamiento, permitiendo una agresiva expansión de su oferta de servicios financieros digitales hacia la población mexicana.
La entrada de una banca digital de origen extranjero con este nivel de capitalización responde a la estrategia regulatoria de la Comisión Nacional del Sistema Financiero y la CNBV para fomentar la competencia y la inclusión financiera. Nu México busca captar clientes mediante una experiencia de usuario basada en tecnología, eliminando sucursales físicas y dependiendo exclusivamente de canales digitales para la gestión de cuentas y créditos.
El desempeño inicial de la institución será monitoreado de cerca por los reguladores, dado que el bajo índice de morosidad en los primeros meses podría verse afectado por el ciclo económico o por cambios en las condiciones del mercado. La firma deberá mantener esta disciplina crediticia para consolidar su reputación y evitar shocks en su balance general durante los próximos trimestres.
Nu México inicia su trayectoria bancaria con cifras que superan las expectativas de eficiencia operativa y control de riesgo. El mercado observará si la institución puede sostener su bajo IMOR y crecer su base de activos mientras se adapta a la normativa local y la competencia de los grandes bancos establecidos en el país.


