La gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado, puso en marcha los protocolos de seguridad correspondientes ante la proximidad de lluvias intensas y el paso de un fenómeno meteorológico. La medida incluye el despliegue de brigadas especializadas en zonas de riesgo y carreteras estratégicas para resguardar la integridad de la población. La coordinación con los municipios permitió iniciar de inmediato las acciones de prevención necesarias para mitigar posibles daños.
La administración estatal estableció una estrecha coordinación con los gobiernos municipales para asegurar la respuesta oportuna ante la contingencia climática. Como parte de esta estrategia, se desplegaron brigadas de emergencia en las áreas más vulnerables, incluyendo tramos carreteros y comunidades susceptibles a inundaciones o deslizamientos de tierra.
La Secretaría de Protección Civil inició un monitoreo constante de los cauces de ríos y las zonas inundables. Los equipos técnicos realizaron recorridos en las costas de Guerrero para evaluar las condiciones del mar y anticipar riesgos asociados al oleaje o a la entrada de sistemas de baja presión.
El objetivo principal de estas acciones es garantizar la seguridad de los habitantes y minimizar el impacto de los eventos climáticos extremos. La activación de estos protocolos busca que la maquinaria pesada y el personal de rescate estén listos para intervenir de manera inmediata si se presenta alguna afectación significativa en la infraestructura o en las viviendas.
La colaboración entre el poder estatal y los ayuntamientos resultó fundamental para identificar con precisión los puntos críticos. Esta articulación operativa permite una distribución más eficiente de los recursos y una comunicación clara con la ciudadanía sobre las medidas de precaución que deben tomarse durante las próximas horas.
La gobernadora reiteró el compromiso de su gobierno de mantenerse vigilante ante cualquier cambio en las condiciones meteorológicas. Se exhorta a la población a seguir las indicaciones de las autoridades locales y a reportar cualquier situación anómala a las líneas de emergencia. La continuidad de los recorridos y la vigilancia de los cauces se mantendrá hasta que las condiciones climáticas se normalicen por completo.


