La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, reaccionó ante la exigencia de la Auditoría Superior de la Federación de entregar las listas de asistencia del magisterio estatal. La mandataria calificó esta solicitud como una medida inapropiada que busca un objetivo político. El incidente se produce en un contexto de tensiones entre el Ejecutivo estatal y los órganos de fiscalización federal.
Nahle García dirigió sus críticas directamente hacia la ASF tras recibir la notificación oficial. La gobernadora argumentó que el envío de la información detallada sobre la asistencia de los docentes contraviene la lógica administrativa y se alinea con estrategias de confrontación política.
La funcionaria estatal sostuvo que la Auditoría Superior de la Federación debe centrarse en el análisis de la gestión presupuestal y no en la vigilancia de la participación individual del personal educativo. Para el gobierno de Veracruz, este tipo de requerimientos representan una interferencia en las operaciones internas de la administración pública local.
El conflicto gira en torno a la interpretación de las atribuciones de la ASF. Mientras el organismo fiscalizador federal defiende su facultad para exigir documentación que respalde la correcta aplicación de los recursos públicos, la gobernadora Nahle señala que la exigencia carece de sustento legal y operativo. Esta postura busca minimizar el alcance de la auditoría en curso.
La relación entre el Ejecutivo veracruzano y los entes de control federal se ha visto afectada por esta disputa. Nahle García utilizó sus canales oficiales para deslegitimar la solicitud, lo que podría generar un impasse en la entrega de los documentos solicitados. La situación pone a prueba la capacidad de coordinación entre los distintos niveles de gobierno en la entidad.
Hasta el momento, no se ha informado sobre un acuerdo que resuelva la disputa o sobre nuevas acciones legales por parte de la ASF. La gobernadora mantiene su negativa implícita al calificar el requerimiento como inapropiado, lo que sugiere que la revisión de las finanzas del magisterio podría verse complicada mientras persista esta postura.


