La dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional, Ariadna Montiel, rechazó los resultados de la prueba PISA 2025 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. La legisladora sostuvo que el retroceso en el nivel educativo de México se debe a las consecuencias de la emergencia sanitaria. La postura busca cuestionar la narrativa oficial sobre la calidad de la educación en el país durante la última década.
Montiel desestimó las cifras presentadas por la OCDE, argumentando que no reflejan la realidad actual del sistema educativo mexicano. La líder de Morena señaló que el periodo de cierre de escuelas por la pandemia generó una brecha difícil de revertir en el corto plazo. Para la diputada, cualquier evaluación internacional que no tome en cuenta este contexto excepcional es injusta para los estudiantes.
La funcionaria insistió en que los indicadores internacionales suelen ser estáticos y no consideran las variables sociales y sanitarias que impactaron el aprendizaje. En su intervención, Montiel defendió las políticas implementadas por el gobierno federal para la recuperación escolar. Afirmó que las autoridades están trabajando en estrategias específicas para atender a los estudiantes con rezago educativo.
El rechazo a los resultados de PISA se suma a las críticas previas hacia organismos internacionales que evalúan la política pública mexicana. Morena ha reiterado en diversas ocasiones que los parámetros globales no siempre aplican a la realidad local. La dirigente confió en que los próximos informes arrojen datos más favorables una vez que se estabilice el proceso de enseñanza.
La postura de Morena busca desactivar el impacto mediático de los resultados negativos de PISA 2025. El partido espera que la opinión pública priorice el esfuerzo de recuperación sobre las métricas internacionales. El debate sobre la calidad educativa continuará siendo un punto de fricción entre el gobierno y los organismos de evaluación externa.


