La oficina del primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, desmintió categóricamente los reportes de la prensa local. El diario Haaretz publicó que el jefe de Gobierno y su homólogo de Emiratos Árabes Unidos mantuvieron una llamada telefónica. Esta supuesta comunicación ocurrió diez días antes de la actual ofensiva militar.
La investigación periodística reveló que los mandatarios de ambos países sostuvieron una conversación directa. Según el reporte, el objetivo de la llamada habría sido alertar a Israel sobre la intención de lanzar ataques. La noticia generó revuelo en los círculos políticos y mediáticos de la región.
La administración de Netanyahu rechazó la veracidad de la información difundida por Haaretz. La oficina oficial insistió en que no existe registro alguno de una llamada con advertencias previas. Este desmentido busca contrarrestar la narrativa de que Israel estaba al tanto de los movimientos enemigos.
El diario israelí detalló que la comunicación se produjo en un momento crítico. La hipótesis de una alerta previa pone en cuestionamiento la preparación defensiva del Estado hebreo. Los analistas señalan que la verificación de esta llamada podría cambiar el curso de las investigaciones internas.
La discrepancia entre los hechos reportados y la versión oficial mantiene la tensión diplomática. Mientras Haaretz sostiene que su información es sólida, el gobierno israelí pide cautela. La población exige transparencia sobre las gestiones previas a la escalada del conflicto.
La negativa de la oficina de Netanyahu cierra por ahora la puerta a una admisión pública de la alerta. Los próximos días determinarán si surgen pruebas adicionales que confirmen o desmienten la versión del diario. La situación sigue siendo volátil y bajo estricto monitoreo internacional.


