Más obras y mejores servicios, propósitos de nuevas regiones catastrales con las que contará Cuernavaca

Como un tema de justicia social, la Dirección General de Catastro del Gobierno Municipal de Cuernavaca presentó el Plan de Recatastración que tiene por objeto configurar de forma homogénea las regiones en las que se divide la ciudad; que cada región se conforme por colonias con un estatus socioeconómico similar.

El presidente municipal, José Luis Urióstegui Salgado, resaltó que la ciudad capital ha crecido de manera irregular sobre bienes ejidales o comunales, quedando fuera de la planeación urbana, lo que a su vez ha generado que en una sola región coincidan áreas de elevada plusvalía económica y otras de menor valor.

Explicó que la Junta Local Catastral llevó a cabo una revisión administrativa de cómo está distribuida la ciudad y acatando un acuerdo de Cabildo, -que amplió de 38 a 47 las regiones catastrales del municipio-, se estableció que con este Plan de Recatastración se incorpore las zonas de crecimiento urbano que no estaban incluidas en algunas de estas regiones.

El proyecto también incluye la separación de zonas con un potencial económico más alto que tradicionalmente estaban ligadas a zonas de menor capacidad económica, lo cual, aseguró José Luis Urióstegui, obliga a que aquellas personas que tengan un inmueble de valor más reducido sean equiparadas con quienes tienen inmuebles de mayor valor. Entendiendo el problema que vive Cuernavaca en materia de servicios públicos.

A partir de esta recatastración y de la recaudación del impuesto predial, aseguró Urióstegui Salgado, se logrará no solo que Cuernavaca tenga un crecimiento ordenado y homogéneo, sino también que en cada una de las regiones catastrales se cuente, por lo menos, con una obra pública y se les otorguen los servicios de manera regular, esto con base en un acuerdo de Cabildo que autorizó invertir el 40 por ciento de lo recaudado del impuesto predial en cada de las regiones catastrales.

“Obedece a un tema de justicia social. Esto va a permitir que la ciudad tenga homogeneidad en la clasificación de los bienes y en el control de los servicios públicos que cada región tiene”, puntualizó el presidente municipal.

Fernando Streber Montagne, director general de Catastro, señaló que las 38 regiones catastrales en las que se dividía Cuernavaca existían desde el año 2003 que dio inicio el catastro en la ciudad, siendo de suma relevancia que el estrato social y económico de cada región fuera acorde al tipo de vivienda que se encuentra en la misma, a fin de evitar otorgarle a la población un valor catastral erróneo.

Como ejemplo, mencionó que la colonia Antonio Barona pertenecía a la misma región que la colonia Delicias, pese a que la primera es considerada una colonia popular. En este mismo sentido, Tabachines estaba integrada a la misma región que los ejidos de Acapatzingo y los fraccionamientos de Limoneros y la Herradura en Ahuatepec estaban incorporados a terrenos comunales del poblado.

En estas categorías se encuentran otros poblados como Ocotepec, Chamilpa y La Isla, en donde hay colonias de reciente creación, cuya falta de regularización de la tenencia de la tierra impedía la aplicación de recursos municipales.

“Se tienen que conciliar aproximadamente 43 mil cuentas, que no le va a afectar a la población para nada. Es un cambio administrativo nada más”, destacó Fernando Streber.

El Plan de Recatastración de Cuernavaca entrará en vigor el próximo año, cambiando la clave catastral de las viviendas, logrando avanzar en el ordenamiento territorial del municipio.

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