Ya sea protagonizado por niños, por adultos en teatrales representaciones o a través de vetustas imágenes llevadas en andas por los feligreses, el fervor religioso de los morelenses, dejó las Iglesias y salió a las calles, en la escenificación de la Pasión del Cristo.
Comunidades como Ocotepec, en Cuernavaca; Ayala o en Tezoyuca, municipio de Emiliano Zapata, organizan sendas representaciones que dan cuenta de los últimos días de la vida de Jesús y su cruxificción.
Mientras que en torno a las imágenes religiosas en el municipio de Xochietepec y Jiutepec, cientos de fieles se aglutinan entre cantos, rezos del avemaría y testimonios que dan cuenta de la aplicación en la vida diaria, del Evangelio del Cristo.
Tras el sismo, los rituales y ceremonias religiosas en torno a la “Semana Santa”, se vieron modificados, sin embargo, en este Viernes.



