La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que la prioridad institucional es resolver las demandas de los trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social. Señaló que cualquier decisión sobre la continuidad de Zoé Robledo al frente de la dependencia debe esperar a que se atiendan esas peticiones.
La mandataria federal estableció que la solución de los problemas internos del organismo prevalece sobre la evaluación del desempeño de su titular. En su intervención, Sheinbaum Pardo enfatizó que no es momento de discutir la remoción de Robledo mientras persisten las exigencias del personal.
La presidenta subrayó la necesidad de enfocarse en la operatividad del IMSS y en la satisfacción de las necesidades de quienes laboran en la institución. Esta postura busca evitar que el debate político sobre la dirección del instituto distraiga la atención de las crisis operativas que enfrentan los usuarios y trabajadores.
La declaración busca marcar un límite claro en la gestión pública, donde la estabilidad del servicio de salud es el objetivo principal. Sheinbaum Pardo reiteró que la administración federal mantendrá un diálogo constante con los sindicatos y empleados para abordar las quejas específicas presentadas.
Con esta definición, el gobierno federal pospone cualquier maniobra de cambio en la cúpula del IMSS hasta que se logre un acuerdo satisfactorio con la base trabajadora. La atención inmediata a las demandas se convierte en el criterio único para evaluar la situación institucional.


