Siete sujetos armados irrumpieron en la sucursal de Apple ubicada en la plaza Vía San Ángel la noche del sábado. El atraco ocurrió minutos antes de la hora de cierre establecida para el local. Los delincuentes se dieron a la fuga tras sustraer un gran número de equipos de alta gama.
Los hechos se registraron en la fachada comercial de la plaza, donde un grupo de individuos ingresó de manera violenta a la tienda. De acuerdo con los reportes iniciales, el comando contaba con siete elementos que portaban armas de fuego para intimidar al personal y asegurar la operación. La acción criminal se llevó a cabo en un momento crítico, justo cuando el establecimiento se preparaba para cerrar sus puertas al público.
El botín del asalto está compuesto por veinte unidades del modelo iPhone 18 y diez tabletas iPad. La suma de estos equipos tecnológicos representa un valor económico significativo para el sector comercial. Los dispositivos sustraídos corresponden a la línea más reciente de productos de la marca, lo que incrementa el interés de las bandas dedicadas al robo y la venta ilegal de tecnología.
El monto total de lo robado supera los 600 mil pesos, según los cálculos preliminares realizados sobre el inventario afectado. Esta cifra refleja la magnitud del golpe económico que sufre el comercio especializado en equipos electrónicos de gama alta. Las autoridades han tomado conocimiento del incidente para iniciar las indagatorias correspondientes sobre la identidad de los responsables.
La seguridad en los centros comerciales de la zona ha vuelto a ser un tema de preocupación tras este incidente. La presencia de un grupo numeroso y armado plantea interrogantes sobre la coordinación de la banda criminal. Los empleados del local quedaron a salvo, aunque el suceso generó una fuerte conmoción en el área comercial durante la noche del sábado.
Las autoridades investigan el caso para dar con el paradero de los siete presuntos responsables. Se espera que la recuperación de los 30 dispositivos permita desarticular a la organización detrás del asalto. La comunidad comercial mantiene la alerta ante la repetición de este tipo de delitos en establecimientos de alto valor.


