Luis Ernesto Derbez, rector de la Universidad de las Américas Puebla, advirtió que la inteligencia artificial modificará la naturaleza de una gran parte de las labores actuales. Se estima que el 37 por ciento de los puestos de trabajo experimentarán cambios significativos debido al avance tecnológico. Esta transformación obliga a la población a actualizar constantemente sus competencias digitales para mantenerse competitiva.
La declaración fue realizada por el directivo en el marco de una reflexión sobre el impacto de las nuevas tecnologías en el ámbito laboral. Derbez señaló que la automatización y el procesamiento de datos por parte de los sistemas de inteligencia artificial están redefiniendo las funciones tradicionales dentro de las organizaciones. Este fenómeno no implica necesariamente la desaparición inmediata de los puestos, sino una profunda reestructuración de las tareas que estos conllevan.
El rector enfatizó que la adaptación es un proceso continuo y no una acción puntual. Las personas deberán incorporar nuevas habilidades relacionadas con el manejo de herramientas digitales y el análisis de información generada por algoritmos. La capacitación constante se convierte así en un requisito indispensable para quienes buscan preservar su empleabilidad en un mercado cada vez más automatizado.
La Universidad de las Américas Puebla ha impulsado iniciativas académicas orientadas a preparar a los estudiantes para este escenario. El objetivo es formar profesionales capaces de interactuar eficazmente con la tecnología, combinando el conocimiento humano con las capacidades computacionales. Este enfoque busca reducir la brecha entre la oferta educativa y las demandas reales del sector productivo actual.
La preocupación por el impacto laboral de la inteligencia artificial ha cobrado relevancia en los últimos años a nivel global. Los especialistas coinciden en que las empresas que no integren estas herramientas de manera estratégica enfrentarán dificultades para mantener su eficiencia. Por ello, la responsabilidad de la adaptación recae tanto en las instituciones educativas como en los propios trabajadores.
El mensaje central de la advertencia es la necesidad de priorizar la formación continua en competencias digitales. La capacidad de aprender y adaptarse a las nuevas herramientas tecnológicas determinará el éxito profesional en las próximas décadas. Las instituciones educativas y los gobiernos deben trabajar en conjunto para facilitar el acceso a estos conocimientos y mitigar posibles desigualdades laborales.


