El Parque Nacional Iguazú suspendió temporalmente la visita de turistas debido a la advertencia oficial de aumento en el caudal de los ríos. Las autoridades emitieron esta medida preventiva ante la combinación del incremento de las aguas y los pronósticos de lluvias intensas asociados al fenómeno de El Niño. Esta decisión busca proteger la integridad de la infraestructura y la seguridad de los visitantes en el área natural.
El cierre de las cataratas responde a la necesidad de garantizar la seguridad en un entorno donde el nivel del agua puede fluctuar de manera drástica. El fenómeno de El Niño está generando condiciones climáticas adversas que se traducen en precipitaciones superiores a lo habitual en la región. Esta situación provoca un aumento significativo en el volumen de agua que fluye hacia los saltos, lo que eleva el riesgo de desbordamientos repentinos.
La gestión del parque ha determinado que la operación normal no puede continuar bajo estas condiciones de alerta activa. El incremento de los caudales representa un peligro inminente para las pasarelas y zonas de observación que se encuentran a nivel del suelo. Por ello, se ha optado por restringir el acceso de manera total hasta que las condiciones meteorológicas y hidrológicas permitan reevaluar la situación con garantías de seguridad.
Los pronósticos indican que las lluvias podrían persistir durante los próximos días, manteniendo la presión sobre los sistemas fluviales de la zona. Esta continuidad en las precipitaciones impide un descenso inmediato de los niveles, lo que prolonga el periodo de restricción. La situación exige una vigilancia constante por parte de los equipos técnicos que monitorean el comportamiento de los ríos en tiempo real.
La reanudación de las actividades turísticas dependerá de la estabilización de los caudales y la retirada de las alertas de crecida. Las autoridades mantienen la decisión de cierre como una prioridad para evitar incidentes durante el periodo de mayor riesgo hidrológico.


