Álvaro López Ríos, secretario general de la UNTA, acusó al gobierno de la Cuarta Transformación de aplicar una política de exclusión contra el sector agrícola. El dirigente señaló que esta estrategia ha dejado a las organizaciones campesinas en una situación crítica, sintiéndose arrasadas por las actuales políticas públicas. La denuncia se emitió desde Ciudad Victoria, Tamaulipas, destacando el malestar generalizado entre los trabajadores del campo.
La Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA) expresó su inconformidad frente a la falta de atención gubernamental hacia el sector rural. López Ríos afirmó que las acciones implementadas por la administración actual han marginado a los productores, generando un distanciamiento entre el Estado y la base campesina. Esta postura contrasta con el discurso oficial de apoyo al campo, evidenciando una brecha que afecta la estabilidad económica de miles de familias.
El dirigente recordó que durante la etapa del Partido Revolucionario Institucional existieron mecanismos de articulación política que permitían al sector agrícola tener mayor incidencia en la toma de decisiones. Según su análisis, la ausencia de estos canales de diálogo ha debilitado la capacidad de negociación de los sindicatos campesinos en la actualidad. Esta comparación histórica busca contextualizar la pérdida de influencia política que sufren las organizaciones agrarias.
La situación descrita por López Ríos impacta directamente en la producción agropecuaria de la región. Al sentirse excluidos de las mesas de diálogo y de los programas de apoyo, los trabajadores agrícolas enfrentan dificultades para acceder a recursos técnicos y financieros. Este escenario de incertidumbre compromete la sostenibilidad de sus actividades y la seguridad alimentaria local, obligando a los campesinos a buscar alternativas de organización y protesta.
La UNTA mantiene su posición de resistencia ante lo que considera una política de desconexión con el campo. El gremio espera que autoridades tomen en cuenta estas demandas para restablecer el diálogo y garantizar el desarrollo equitativo del sector agrícola en Tamaulipas.


