Maryjose Gamboa Torales, presidenta municipal de Boca del Río, señaló que el reordenamiento del primer cuadro de la ciudad ha impulsado la actividad económica local. La funcionaria destacó que el ingreso de los comerciantes a la formalidad y su establecimiento en locales regularizados han generado mejores resultados comerciales. Este cambio operativo busca ofrecer mejores condiciones a los usuarios y fortalecer el tejido productivo de la zona centro.
La administración municipal informa que la estrategia de ordenamiento urbano ha tenido un impacto directo en la productividad de los negocios establecidos en el área central. Al operar dentro de espacios legalmente autorizados, los comerciantes han logrado incrementar sus ventas y estandarizar la calidad de sus servicios. Esta transición hacia la formalidad permite una competencia más sana y transparente frente a la informalidad que históricamente ha caracterizado a estos sectores.
El reordenamiento no solo se centra en la ubicación física de los puestos, sino también en la mejora de la infraestructura y la seguridad para los compradores. Los locales regularizados cuentan con condiciones más higiénicas y accesibles, lo que fomenta la confianza de la ciudadanía al realizar sus compras. Esta dinámica contribuye a que la zona centro recupere su dinamismo como punto de encuentro comercial y social para la población de Boca del Río.
La alcaldesa Gamboa Torales enfatizó que la regularización es un paso clave para la sostenibilidad económica de los pequeños y medianos empresarios. Al integrar a estos actores en el sistema formal, se facilita el acceso a servicios financieros y a un marco regulatorio que protege tanto al vendedor como al consumidor. El objetivo es consolidar un modelo de comercio que sea rentable para los dueños de los negocios y beneficioso para la comunidad en general.
Este proceso forma parte de las políticas de desarrollo urbano y económico implementadas por el gobierno local. Se busca erradicar el desorden vial y comercial que afectaba la fluidez del tráfico y la imagen de la ciudad. La colaboración entre los comerciantes y las autoridades ha sido fundamental para lograr esta transformación, estableciendo un precedente de trabajo conjunto en favor del bienestar urbano.
La regularización de los comercios en el primer cuadro de Boca del Río ha demostrado ser una medida efectiva para dinamizar la economía local. La continuidad de estas políticas de ordenamiento urbano será determinante para mantener el crecimiento de las ventas y mejorar la calidad de vida de los habitantes de la zona centro.


