La Secretaría de Marina mantuvo cerrados los puertos de Acapulco y Puerto Marqués a la navegación de embarcaciones menores. Esta medida preventiva se implementó debido a la presencia de la tormenta tropical Simón. Asimismo, un evento de mar de fondo generó oleaje de hasta 2.7 metros en la zona.
La autoridad naval determinó restringir el acceso de las embarcaciones de menor porte ante la peligrosidad de las condiciones marítimas actuales. El cierre busca salvaguardar la integridad física de los tripulantes y evitar incidentes fatales en el mar. La combinación de factores meteorológicos representa un riesgo significativo para la operación portuaria normal.
La tormenta tropical Simón es el fenómeno principal que afecta la costa en este momento. Su trayectoria y fuerza obligan a las autoridades a extremar las precauciones en las áreas costeras. El impacto de este sistema de baja presión se extiende más allá de la lluvia, afectando directamente la dinámica del oleaje.
Adicionalmente, se registró un evento de mar de fondo que incrementó la altura de las olas. El oleaje alcanzó una cota máxima de 2.7 metros, una cifra considerable para embarcaciones pequeñas. Este fenómeno natural, sumado a la tormenta, complica la maniobra y la estabilidad de las naves en aguas poco profundas.
La decisión de cierre es una protocolización estándar ante meteorología adversa. Las embarcaciones mayores o de carga podrían operar bajo estrictos protocolos, pero las menores son las más vulnerables. La prioridad administrativa es la preservación de la vida humana y la prevención de pérdidas materiales en el agua.
La Semar mantendrá el cierre de estos puertos mientras las condiciones de mar no mejoren suficientemente. Se recomienda a la navegación menor permanecer en puerto hasta que se levante la restricción oficial. La vigilancia meteorológica continuará activa para determinar el momento seguro para reabrir los accesos.


