Un grupo de 30 adolescentes y jóvenes, con edades entre 12 y 20 años, concluyó la elaboración de un mural dedicado a la prevención del suicidio en Teziutlán, Puebla. La iniciativa contó con la guía técnica del artista local Santiago Ríos, quien acompañó a los participantes durante todo el proceso de creación de la obra.
La actividad tuvo como objetivo principal concientizar a la población sobre la importancia de la salud mental y la detección temprana de señales de riesgo en el entorno juvenil. Los 30 participantes pertenecen a distintos sectores de la comunidad teziutecana y se unieron voluntariamente para aportar su talento artístico a esta causa social.
El mural se convierte ahora en un espacio visual de reflexión ubicado en un punto de acceso público, donde los transeúntes pueden interactuar con los mensajes de apoyo y prevención plasmados en la pintura. Esta acción busca romper el estigma que rodea a los problemas de salud mental y fomentar la comunicación abierta entre familias, escuelas y comunidad.
La intervención artística fue coordinada por Santiago Ríos, quien dirigió la técnica de pintura y la composición de las imágenes. Su labor consistió en transmitir a los jóvenes las herramientas necesarias para plasmar conceptos complejos de psicología en un lenguaje visual accesible y emotivo.
El proyecto destaca por la participación activa de la juventud, que asumió un rol protagónico en la definición del mensaje final. Al involucrarse directamente en la creación, los jóvenes no solo decoraron un espacio urbano, sino que internalizaron los valores de empatía y cuidado mutuo que la obra promueve.
El mural permanece a la vista de los habitantes de Teziutlán como un recordatorio permanente de la necesidad de cuidar la salud emocional. La comunidad ha sido invitada a reconocer la obra y a utilizarla como punto de partida para conversaciones sobre el bienestar mental en sus hogares y centros educativos.


