Miembros del colectivo Luciérnaga encontraron al menos diez restos óseos humanos en la barranca Honda, situada sobre el tramo carretero Tlapa-Marquelia en la región de La Montaña de Guerrero. El descubrimiento se produjo durante una jornada de búsqueda activa por parte de los buscadores, quienes operan en la zona para localizar a personas desaparecidas. La noticia fue confirmada en Chilpancingo el 2 de octubre de 2026.
Los integrantes del colectivo lograron la localización de los fragmentos óseos en un terreno escarpado y de difícil acceso, lo que evidencia el esfuerzo físico y logístico que implica este tipo de operativos en la Sierra Norte de Guerrero. La barranca Honda es un punto crítico dentro de la vía que conecta Tlapa con Marquelia, una ruta que ha sido señalada en diversos reportes por ser utilizada para ocultar evidencia o restos de víctimas de violencia.
La presencia de búsqueda civil organizada en la región responde a la falta de resultados en las investigaciones oficiales para muchos casos de desaparición en Guerrero. El colectivo Luciérnaga ha trabajado de manera constante en La Montaña, apostando por el esfuerzo comunitario para encontrar a los desaparecidos cuando las instituciones no logran avances significativos. Esta labor suele requerir semanas de caminatas y excavaciones manuales en zonas remotas.
El hallazgo de diez huesos indica que podría tratarse de un cuerpo completo o de múltiples víctimas, aunque el texto original no especifica si los restos pertenecen a una sola persona. La identificación de los restos será el siguiente paso crucial, un proceso que suele ser largo y complejo debido a la degradación de los cuerpos en el entorno natural de la barranca.
La ubicación específica sobre la vía Tlapa-Marquelia mantiene la atención de las autoridades y de los familiares de desaparecidos en la región. La Montaña guerrerense continúa siendo una de las zonas con mayor incidencia de violencia y desapariciones, lo que obliga a los colectivos a mantener sus jornadas de búsqueda activas y frecuentes en distintos puntos de la geografía estatal.
El hallazgo reafirma la necesidad de una coordinación efectiva entre los colectivos de búsqueda y las autoridades competentes para agilizar los procesos de identificación y entrega de cuerpos a las familias. La localización de estos restos en la barranca Honda representa un avance tangible en la búsqueda de la verdad para los casos que permanecen sin resolución en la región.

