El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, reveló que mantuvo una conversación con uno de los pasajeros del vuelo que se desplomó recientemente. Durante el diálogo, el pasajero describió cómo la aeronave entró en una barrena y comenzó a caer en picado de manera incontrolada. La declaración oficial sugiere que uno de los tripulantes pudo haber sido el responsable de maniobrar la aeronave hacia la colisión intencional.
Netanyahu detalló que la información provino directamente de un testigo presencial que se encontraba a bordo durante los momentos finales del vuelo. El pasajero explicó que la avión experimentó un descenso abrupto y violento tras entrar en una espiral descendente, una maniobra que no corresponde a un fallo técnico convencional, sino a una acción deliberada de control.
El líder israelí enfatizó que la versión del pasajero apunta a que uno de los pilotos intentó estrellar el avión. Esta hipótesis cambia el enfoque de la investigación de una posible falla mecánica hacia un acto de sabotaje o terrorismo interno. La autoridad política suprema de Israel presentó estos datos como la base para las próximas medidas de seguridad y judicial.
El anuncio se produce en un contexto de alta tensión regional, donde los ataques contra la infraestructura aérea y los viajes comerciales representan una amenaza crítica para la seguridad nacional. La intervención de Netanyahu para contactar a los supervivientes o testigos de forma inmediata busca obtener información privilegiada antes de que se diluyan los detalles o se manipulen los relatos públicos.
La confianza en el testimonio del pasajero es clave para el gobierno, ya que proporciona una narrativa coherente sobre la dinámica de la caída. Al vincular la entrada en barrena con la intención de un piloto, el Estado de Israel establece una línea de investigación que involucra a las tripulaciones y los protocolos de seguridad de la aviación civil.
El gobierno israelí iniciará las acciones legales y de inteligencia necesarias para confirmar la participación de la tripulación en el accidente. Las autoridades trabajarán en estrecha colaboración con los organismos de aviación para determinar la responsabilidad penal de los implicados en el intento de estrellar la aeronave.


