Un grupo de ex trabajadores de Luz y Fuerza del Centro realizó un acto de vandalismo contra el monumento dedicado al expresidente Felipe de Jesús Calderón Hinojosa. La acción ocurrió dentro del área del Complejo Cultural Los Pinos, sitio que fue sede de la protesta. Los manifestantes exigieron el reconocimiento de sus derechos laborales y el rechazo a las decisiones que afectaron a la empresa eléctrica.
Los participantes en la movilización fueron antiguos empleados de Luz y Fuerza del Centro, organización sindical disuelta en 2013. El grupo se dirigió al Complejo Cultural Los Pinos con el objetivo de señalar al expresidente como responsable de la disolución de la empresa. Durante la manifestación, los activistas tomaron herramientas para dañar la estructura física del monumento ubicado en el lugar.
El objetivo principal de la agresión fue la cabeza de la estatua, símbolo de la figura política de Calderón Hinojosa. Los ex electricistas consideraron que el acto representaba la ruptura del pacto social y la violación a sus derechos como trabajadores. La presencia del monumento en el complejo cultural lo convirtió en el punto focal de su indignación durante la jornada de protesta.
La decisión de disolver la empresa Luz y Fuerza del Centro generó años de conflicto social y legal. Miles de trabajadores perdieron su empleo y enfrentaron procesos judiciales por su afiliación sindical. Este grupo de ex empleados mantiene viva la memoria de esa crisis y busca visibilizar las consecuencias políticas de aquella determinación gubernamental.
El incidente en Los Pinos reaviva el debate sobre los monumentos públicos y su relación con la historia reciente del país. La estatua de Felipe Calderón se había convertido en un punto de encuentro para diferentes sectores políticos en el pasado. Sin embargo, para los ex trabajadores sindicados, el monumento representa una herida abierta y una falta de justicia que sigue vigente en su colectivo.
El estado actual del monumento requiere una evaluación por parte de las autoridades responsables del mantenimiento del Complejo Cultural. El incidente subraya la tensión persistente entre los ex trabajadores y la figura del expresidente. La situación pone en evidencia que las heridas sociales derivadas de la disolución de Luz y Fuerza del Centro continúan influyendo en la dinámica de las protestas políticas en México.


