Los ríos Los Pescados y La Antigua incrementaron su caudal tras la intensa lluvia registrada en la región. El nivel de alerta de Río Los Pescados llegó a rebasar los tres metros. Durante las últimas horas, ambos cuerpos de agua presentan una tendencia a la baja, lo que reduce el riesgo inmediato para las comunidades ribereñas.
La intensa precipitación provocó un aumento significativo en el caudal de los dos ríos principales de la zona. Río Los Pescados fue el primero en registrar el nivel crítico, superando los tres metros que marcan el umbral de alertamiento para la población. Esta situación generó preocupación entre las autoridades y los vecinos de las áreas cercanas al lecho del río.
Por su parte, el río La Antigua también experimentó un incremento en su nivel tras las lluvias. Aunque no se detalló la cifra exacta de su máximo, su comportamiento fue paralelo al de Los Pescados. La acumulación de agua en ambas cuencas fue el resultado directo de la intensidad del temporal reciente.
En las últimas horas, la dinámica hidrológica cambió. Ambos ríos comenzaron a retroceder, mostrando una clara tendencia a la disminución de sus niveles. Este descenso gradual es un indicador positivo que sugiere que el pico de crecida ya se superó.
La reducción del caudal permite aliviar la presión sobre las márgenes de los ríos. Las autoridades continúan monitoreando la situación para asegurar que el descenso se mantenga constante. La vigilancia se centra en prevenir nuevos repuntes en caso de que las lluvias se reactiven.
La tendencia a la baja en los ríos Los Pescados y La Antigua marca una etapa de recuperación tras el evento de lluvias intensas. La vigilancia permanente se mantiene activa para garantizar la seguridad de las zonas afectadas. La estabilización de los niveles busca restablecer la normalidad en las comunidades cercanas a estos cuerpos de agua.

