Por el aniversario luctuoso de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, las autoridades federales presentaron un informe sobre el avance de las diligencias. Se reportaron 1,931 sitios intervenidos en campo y la digitalización de la investigación. Asimismo, se incorporaron 17 personas nuevas al proceso penal y se reforzó una línea de investigación vinculada a la Funeraria El Ángel.
Las cifras oficiales indican que se han intervenido un total de 1,931 sitios en el marco de la búsqueda de los estudiantes desaparecidos en 2014. Este esfuerzo operativo forma parte de la estrategia para actualizar los trabajos de campo y garantizar que no se descarte ninguna posibilidad en la localización de los restos. La magnitud de los trabajos refleja la persistencia institucional en seguir buscando respuestas para las familias de las víctimas.
En paralelo, el equipo técnico logró digitalizar el 90 por ciento de la investigación. Este paso es crucial para agilizar el acceso a la información y facilitar el análisis de los peritos. La digitalización permite cruzar datos y identificar patrones que podrían haber pasado desapercibidos en el expediente físico original. Esta modernización busca dar mayor transparencia y velocidad al proceso judicial.
Otro aspecto relevante del informe es la incorporación de 17 personas nuevas a la investigación. Estas figuras fueron identificadas a partir de los avances recientes en el caso. Su inclusión amplía el espectro de los investigados y sugiere que la indagatoria sigue activa y en expansión. Las autoridades señalaron que estos nuevos perfiles son clave para esclarecer los hechos ocurridos en Iguala y las zonas aledañas.
Finalmente, se intensificó una línea de investigación específica relacionada con la Funeraria El Ángel. Este establecimiento ha sido señalado en diversas versiones de los hechos por su posible papel en la manipulación de cuerpos. El refuerzo de esta vertiente indica que los peritos están revisando con lupa la documentación y los registros de dicha funeraria. El objetivo es determinar si existió participación directa en la ocultación de evidencia o en la alteración de la verdad histórica del caso.
A doce años de los hechos, las autoridades reiteran que la búsqueda continúa sin pausa. La incorporación de nuevos investigados y el avance en la digitalización marcan una etapa de profundización en el caso. El gobierno federal mantiene el compromiso de agotar todas las líneas de investigación para dar certeza a las familias de los normalistas desaparecidos.


