La economía mexicana registró una expansión real del 3.3 por ciento en la comparación interanual de julio, según los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Geografía. Los servicios se consolidaron como el principal motor de este desempeño, mientras que el sector industrial mostró una presencia más determinante en la actividad productiva del país.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) presentó las cifras que detallan el comportamiento de la economía nacional durante el séptimo mes del año. El indicador global de la actividad económica arrojó un resultado positivo que refleja la recuperación sostenida del mercado interno en México. Este crecimiento anual posiciona al país en una trayectoria de expansión que supera las expectativas previas de estabilización en el último trimestre.
El sector de servicios fue el pilar fundamental que sostuvo esta coyuntura económica. Las actividades terciarias, que incluyen comercio, turismo y transporte, aportaron la mayor parte del valor agregado al producto interno bruto. Esta dinámica confirma la relevancia de los servicios en la estructura productiva actual y su capacidad para generar empleo y demanda agregada en distintos niveles de la sociedad.
Adicionalmente, el informe destaca una mayor visibilidad de la industria en los resultados de julio. La manufactura y la construcción contribuyeron de manera significativa al alza del indicador global, rompiendo con la percepción de un sector secundario estancado. Este desempeño industrial sugiere que la inversión y la producción fabril están ganando terreno frente a otros rubros económicos del país.
La combinación de un sector servicios robusto y una industria activa permitió que el crecimiento real superara el 3 por ciento en la comparación anual. Este escenario económico ofrece una base sólida para el cierre del año, aunque los analistas observan con atención la sostenibilidad de estos ritmos de expansión. La solidez del consumo privado y la estabilidad en los precios son factores clave que han acompañado este repunte de la actividad económica nacional.
Los datos del Inegi reafirman la solidez de la economía mexicana en el corto plazo, impulsada por la dualidad entre servicios e industria. La confianza de los agentes económicos y la continuidad de las políticas de estabilidad serán determinantes para mantener este ritmo de crecimiento en los meses venideros.


