Reginaldo Sandoval, coordinador de los diputados del Partido del Trabajo, lanzó una advertencia pública a la fracción de Morena. El legislador señaló que su bancada tiene la capacidad de impedir el triunfo legislativo de la alianza oficialista. Esta declaración marca un cambio en la estrategia del PT, que abandona la discreción para confrontar directamente a su aliado mayoritario.
La intervención de Sandoval rompe con el tono de cautela que ha caracterizado a la bancada tricolor en las recientes negociaciones. El coordinador fue explícito al afirmar que, si bien no lograrán que Morena gane las votaciones, sí cuentan con el poder suficiente para hacerles perder. Esta postura refleja la tensión acumulada entre ambas fuerzas políticas dentro de la Cámara de Diputados.
El pronunciamiento llega en un momento de fricción intensa en el recinto legislativo. El PT busca dejar claro que no será un actor pasivo ni un simple respaldo para las iniciativas del proyecto de Morena. Al hacer pública esta amenaza, la bancada pretende forzar una negociación más equitativa o, en su defecto, paralizar los proyectos que considere contrarios a sus intereses.
La estrategia del Partido del Trabajo consiste en utilizar su peso numérico como herramienta de presión. Sandoval detalló que la alianza no puede dar por sentada la aprobación automática de sus propuestas. La advertencia implica que cualquier iniciativa que no cuente con el consenso total de los diputados tricolores enfrentará una resistencia organizada y firme en el pleno.
La declaración de Reginaldo Sandoval anticipa una etapa de mayor conflictividad en el Congreso. El PT ha dejado de lado la voz bajita para establecer límites claros a la influencia de Morena. Esta nueva dinámica obligará a la coalición gobernante a reevaluar sus tácticas para asegurar el paso de su agenda legislativa.

