Jorge Carlos Patrón Wong calificó su gestión al frente de la Arquidiócesis de Xalapa como un proceso espiritual profundo. A casi cinco años de su llegada, el prelado destacó el contacto con una comunidad activa durante una conferencia de prensa.
El arzobispo Jorge Carlos Patrón Wong ofreció sus impresiones sobre el trabajo realizado en la entidad veracruzana. En el evento informativo, señaló que el tiempo transcurrido le permitió comprender la dinámica religiosa local de manera integral.
El prelado subrayó que su permanencia en la ciudad no fue un periodo de inactividad, sino de inmersión total en los asuntos pastorales. Para él, cada intervención y cada encuentro con los fieles representó una oportunidad para fortalecer los lazos institucionales de la Iglesia en la región.
Patrón Wong insistió en que el concepto de una Iglesia viva es fundamental para entender su estrategia de gobierno. Este enfoque prioriza la participación directa de los creyentes en la vida comunitaria y la reflexión teológica constante. La experiencia adquirida en Xalapa se convirtió en un eje central de su ministerio episcopal.
El obispo hizo estas declaraciones al cierre de su estancia en la arquidiócesis. Su balance general fue positivo, centrado en la dimensión espiritual que caracterizó su vínculo con la población. No se detallaron cifras específicas de obras o programas, pero se enfatizó el valor intangible del acompañamiento pastoral.
La salida del arzobispo deja un legado centrado en la consolidación de una fe dinámica y participativa. La arquidiócesis continúa su labor bajo la premisa de mantener viva la comunidad de creyentes en Xalapa y sus alrededores.


