El Colectivo Amor por los Desaparecidos colocó boletines en plazas y puentes de cinco municipios de la región ribereña de Tamaulipas. Las madres buscadoras buscan visibilizar la situación de sus familiares desaparecidos y llaman a los alcaldes a no retirar las fichas. La acción se llevó a cabo en la zona fronteriza con Estados Unidos, un área donde las desapariciones representan una crisis humanitaria.
La iniciativa, reportada por Julio Manuel Loya Guzmán para CNT, consistió en la instalación de carteles con la imagen y datos de personas desaparecidas en puntos estratégicos de alta transitabilidad. Los municipios afectados por esta acción simbólica pertenecen a la región ribereña, donde la inseguridad ha dejado un saldo trágico para las familias locales.
Las buscadoras explicaron que el objetivo principal es mantener la memoria de los desaparecidos presente en el espacio público. Al ubicar los boletines en plazas principales y puentes, buscan que la ciudadanía no olvide los casos pendientes y exija resultados a las autoridades. Esta estrategia de presión social ha sido utilizada por colectivos en todo el país para visibilizar la labor de búsqueda.
Un aspecto crucial de la campaña es la solicitud directa dirigida a los presidentes municipales. Las madres pidieron a los alcaldes de los cinco municipios que no ordenen el retiro de las fichas, ya que consideran que estos carteles son un derecho de las familias y una necesidad informativa para la comunidad. El temor a la censura o limpieza urbana por parte de los gobiernos locales es una barrera común en este tipo de movimientos.
La región de Ciudad Victoria y sus alrededores ha sido escenario de múltiples denuncias sobre la falta de respuestas institucionales. La presencia de estos boletines en la frontera subraya la urgencia de encontrar a miles de personas que fueron privadas de su libertad. El colectivos insiste en que la búsqueda debe ser una prioridad nacional y no un asunto delegado exclusivamente a las familias.
La instalación de las fichas marca un nuevo frente de exigencia ciudadana frente a las autoridades municipales y estatales. El desafío ahora recae en los gobiernos locales, quienes deberán decidir si respetan la voluntad de las familias o proceden a retirar los carteles, lo que podría escalar las tensiones sociales en la región. La búsqueda de los desaparecidos en Tamaulipas sigue siendo una deuda pendiente del Estado mexicano.

