El gobierno municipal de Puebla anunció la conclusión de la evaluación de los 47 cortometrajes inscritos en la convocatoria “Por una Capital Sin Corrupción”. La iniciativa estuvo dirigida exclusivamente a jóvenes de entre 18 y 25 años que buscaron denunciar o visibilizar actos de corrupción a través del lenguaje audiovisual. Un comité evaluador especializado llevó a cabo un proceso de análisis y deliberación para seleccionar a los finalistas de esta edición.
La convocatoria buscó fomentar la participación activa de la juventud en la construcción de una cultura de integridad y transparencia. Al limitar la participación a un rango etario específico, el Ayuntamiento de Puebla intentó dar voz a una generación que enfrenta de manera directa los desafíos de la función pública y la rendición de cuentas en la capital poblana.
El total de 47 producciones audiovisuales fue sometido a una revisión rigurosa por parte de los expertos designados. Este proceso de deliberación permitió identificar las obras que mejor cumplieron con los criterios técnicos y temáticos establecidos para el certamen, asegurando así la calidad y relevancia social de las piezas seleccionadas.
La selección de los finalistas marca la etapa final del concurso antes de la premiación. Los trabajos ganadores no solo reciben un reconocimiento institucional, sino que sirven como herramientas de difusión para promover valores cívicos y rechazar las prácticas corruptas dentro de la administración pública y la sociedad civil.
El uso del cortometraje como medio de denuncia y educación ciudadana refuerza el compromiso del municipio con métodos innovadores de participación social. La experiencia demuestra la capacidad creativa de los jóvenes poblanos para abordar problemáticas complejas de forma accesible y visualmente impactante para el público general.
Con la definición de los finalistas, el Ayuntamiento de Puebla cierra esta fase del concurso “Por una Capital Sin Corrupción”. Las obras seleccionadas representarán a la ciudad en futuras actividades de difusión institucional, consolidando el papel de la juventud como pilar fundamental para el fortalecimiento de la ética pública y la lucha contra la corrupción en Puebla.


