El coordinador general de Protección Civil y Bomberos de Acapulco, Raúl Noyola, exhortó a la ciudadanía a considerar los simulacros como herramientas de prevención y no como un simple trámite burocrático. Durante su intervención en la ciudad, el funcionario señaló que existe una percepción errónea entre parte de la población, quien tiende a minimizar la importancia de estos ejercicios al pensar que únicamente se trata de cumplir con un requisito formal. Esta falta de consciencia representa un riesgo significativo para la seguridad colectiva en caso de una contingencia real.
Noyola advirtió que el error más común es interpretar las pruebas de evacuación y simulacros como una obligación administrativa sin valor práctico. Este enfoque impide que las familias desarrollen la capacidad de reacción necesaria ante sismos, incendios u otras emergencias que podrían afectar el puerto. Al no interiorizar los protocolos, los ciudadanos quedan en una posición de vulnerabilidad extrema cuando ocurre un evento adverso.
El coordinador enfatizó la necesidad de que cada hogar establezca un plan de emergencia propio. Este plan debe incluir rutas de evacuación claras, puntos de encuentro seguros y la ubicación de extintores o botiquines básicos. Noyola destacó que la preparación no es opcional, sino una responsabilidad compartida entre el gobierno y la sociedad civil para reducir el número de víctimas potenciales.
La falta de cultura de prevención en Acapulco ha sido un tema recurrente en las evaluaciones de seguridad urbana. Los funcionarios de Protección Civil han observado que muchos residentes no participan activamente en los simulacros o los realizan de manera pasiva, sin reflexionar sobre sus propias medidas de autoprotección. Esta actitud limita la eficacia de las campañas de difusión que se llevan a cabo periódicamente en las escuelas, oficinas y espacios públicos de la zona urbana.
Para revertir esta tendencia, el equipo de Bomberos y Protección Civil intensificará las acciones de concientización en los próximos meses. Las estrategias incluirán visitas a colonias vulnerables y talleres comunitarios donde se enseñen técnicas de primeros auxilios y comportamiento correcto ante desastres. El objetivo es transformar la percepción ciudadana para que la prevención se convierta en un hábito cotidiano y no en una acción reactiva.
La autoridad municipal hace un llamado directo a la población acapulqueña a repensar su postura ante los simulacros y asumir la responsabilidad de proteger a sus familias. La implementación efectiva de planes de emergencia en cada hogar es el primer paso para construir una ciudad más resiliente y segura ante las amenazas naturales y antrópicas que enfrenta la región.


