Organizaciones de taxistas en la región de Orizaba, Veracruz, expresaron su inconformidad ante la operación continua de mototaxis en varios municipios. Los gremios señalan que este servicio se presta sin contar con una modalidad reconocida legalmente. La falta de una regulación específica genera conflictos constantes entre los choferes de taxi y los operadores de mototaxis.
Los representantes de los taxistas sostienen que la ausencia de un marco legal claro deja a los pasajeros y operadores en un vacío normativo. La operación de estas unidades de transporte ligero continúa de manera abierta en las calles de la región, lo que incrementa la tensión social entre los distintos gremios del transporte.
La principal queja radica en que las autoridades municipales permiten esta actividad sin haber definido si se trata de un servicio legal o ilegal. Los taxistas argumentan que esto distorsiona la competencia y vulnera sus derechos laborales, ya que los mototaxis no cumplen con las mismas obligaciones fiscales ni de seguridad.
Enserio Noticias no cuenta con información oficial de los ayuntamientos sobre la legalidad de estas unidades. El conflicto persiste porque no se ha emitido una resolución que prohíba o autorice formalmente el servicio en la zona.
La situación exige una intervención inmediata de las autoridades locales para establecer lineamientos claros. Sin una respuesta gubernamental, el riesgo de incidentes violentos entre los grupos de transporte podría escalar en los próximos días.
Los gremios exigen a los gobiernos municipales que definan el estatus legal de los mototaxis. La población requiere certeza sobre la seguridad y calidad del servicio que recibe. El diálogo entre autoridades y transportistas es indispensable para restablecer el orden en el sector.

