Mariela Hernández García, secretaria de Salud en Veracruz, evitó este lunes responder a los cuestionamientos de la prensa durante una cobertura mediática. La funcionaria se negó a emitir declaraciones sobre presuntos actos de corrupción y la falta de materiales médicos en los hospitales de la entidad. Su silencio generó incertidumbre entre los reporteros presentes en el evento oficial.
La titular de la dependencia estatal enfrentó directamente a los comunicadores mientras intentaba abordar otro tema en su intervención pública. Los periodistas exigieron una postura clara respecto a las denuncias que circulan sobre la irregularidad en la gestión de recursos y la provisión de equipo básico para la atención de pacientes. Hernández García optó por no abordar el tema, limitando sus respuestas a los puntos preestablecidos en su agenda informativa.
Esta situación se da en un contexto donde la población ha reportado dificultades para acceder a tratamientos completos debido a la falta de medicamentos y suministros esenciales. La opacidad en la respuesta oficial contrasta con la necesidad de transparencia que demandan los usuarios del sistema de salud veracruzano. La ausencia de un comunicado oficial que aclare la situación actual de los hospitales deja sin información verificable a la ciudadanía afectada.
El comportamiento de la funcionaria ha sido señalado como una evasiva a la rendición de cuentas que corresponde a su cargo. Los medios de comunicación documentaron el momento en que la secretaria desvió la conversación, evitando cualquier mención a las críticas recientes. Este tipo de acciones dificultan el trabajo periodístico y la supervisión ciudadana sobre el uso de los recursos públicos destinados a la salud.
La Secretaría de Salud en Veracruz no ha emitido hasta el momento un pronunciamiento que desmienta o confirme las irregularidades denunciadas. La falta de respuesta directa de la titular de la dependencia mantiene abierta la duda sobre la real disponibilidad de insumos en las instituciones médicas del estado. Los observadores seguirán atentos a los próximos movimientos de la administración estatal para verificar si se implementan medidas correctivas o si persiste la omisión de información.

