La gobernadora Rocío Nahle García admitió la existencia de carencias en el suministro de medicamentos e insumos básicos dentro de los hospitales incorporados al programa IMSS-Bienestar. La mandataria estatal señaló que los niveles de abasto presentan variaciones significativas según la unidad médica, lo que afecta la operatividad del servicio.
Durante su declaración, la gobernadora detalló que el nivel de abasto en las distintas unidades hospitalarias oscila entre el 50 y el 90 por ciento. Este panorama refleja una disparidad en la disponibilidad de fármacos y materiales necesarios para la atención de los derechohabientes en el estado.
El promedio general de suministro en la red estatal de salud se sitúa actualmente en alrededor del 70 por ciento. Esta cifra representa un desafío administrativo para la gestión de los recursos destinados a la atención médica en las zonas donde el programa federal ha asumido el control de los servicios.
La administración estatal busca cerrar las brechas de atención mediante la coordinación con el esquema IMSS-Bienestar. El objetivo central es garantizar que los insumos básicos lleguen a los hospitales con mayores carencias, buscando estandarizar el servicio médico para toda la población que carece de seguridad social.
El reconocimiento de esta problemática surge en un contexto de transición en el sistema de salud pública en Veracruz. La gobernadora ha enfatizado la necesidad de supervisar de manera constante el flujo de suministros para elevar los porcentajes de cobertura en los centros médicos que reportan los niveles más bajos de inventario.
Las autoridades estatales mantienen el compromiso de trabajar en la regularización del abasto para alcanzar niveles óptimos de atención. La gobernadora Nahle subrayó que el monitoreo de estas unidades continuará para asegurar que el sistema de salud cumpla con los requerimientos necesarios para la población.


