La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, reconoció públicamente la persistencia del desabasto de medicamentos y material de curación en los hospitales incorporados al IMSS-Bienestar.
La mandataria estatal detalló que los niveles de suministro actual oscilan entre el 50 y el 90 por ciento, con un promedio que evidencia las crecientes dificultades logísticas.
Nahle defendió la gestión de la titular de la Secretaría de Salud, Laura Teresa López Alor, mientras acusó a las marchas en Xalapa de ser la causa del bloqueo a la entrega de insumos.
Durante su intervención, la gobernadora admitió que el sistema de salud enfrenta una situación crítica que afecta directamente la atención a la población veracruzana.
Al exponer los datos operativos, Nahle precisó que la disponibilidad de reactivos y materiales esenciales no es uniforme en toda la entidad, presentando variaciones significativas según la región y la institución.
La funcionaria atribuyó este escenario de escasez a las acciones de protesta realizadas en la capital del estado, argumentando que las manifestaciones impidieron la llegada de los camiones de carga que transportaban los suministros necesarios.
Ante las críticas dirigidas a la Secretaría de Salud, Nahle se pronunció a favor de López Alor, a quien calificó de comprometida con la resolución del problema, descargando la responsabilidad de la interrupción de la cadena de suministro hacia los manifestantes.
El reconocimiento del desabasto llega en un contexto de alta tensión social, donde los usuarios de los hospitales públicos han reportado la falta de tratamientos básicos y de emergencia en diversas instalaciones del estado.
La postura de Nahle busca frenar la crisis institucional interna mientras se intenta desarmar la narrativa de abandono gubernamental.
Sin embargo, la admisión de un desabasto que llega al 50 por ciento en algunos puntos deja en evidencia la fragilidad del modelo de salud estatal ante la presión social y los bloqueos logísticos.


