Equipos de trabajo ejecutaron la extracción de ocho toneladas de lirio acuático en las lagunas Nuevo Amanecer y La Ilusión. La acción busca eliminar la vegetación invasiva que obstruye el cauce y limita la capacidad de almacenamiento. El objetivo principal es recuperar la superficie necesaria para captar el agua de lluvia de manera eficiente.
Las labores de limpieza se concentraron específicamente en las zonas de Nuevo Amanecer y La Ilusión. En estos cuerpos de agua, la acumulación de lirio había reducido significativamente el área libre disponible para la recepción de precipitaciones. La remoción de esta masa vegetal es una medida técnica directa para restablecer la funcionalidad hidráulica de las lagunas.
El lirio acuático es una especie que crece con rapidez en aguas estancadas o de flujo lento. Su expansión descontrolada no solo ocupa espacio físico, sino que también dificulta la ventilación y la circulación del agua. Al retirar ocho toneladas de este material, se elimina una barrera física que impedía que el volumen de agua de lluvia se integrara adecuadamente al sistema de captación.
La intervención tiene como fin estratégico optimizar la infraestructura existente para el periodo de lluvias. Al liberar la superficie cubierta por la maleza, las lagunas podrán almacenar más agua, lo que contribuye a la prevención de inundaciones en zonas aledañas. Además, esta acción favorece la salud ecológica del entorno al reducir la competencia por recursos entre las especies nativas y la invasora.
Estas acciones forman parte de un esfuerzo continuo por mantener en óptimas condiciones los cuerpos de agua municipales. La recuperación de la superficie en Nuevo Amanecer y La Ilusión es vital para garantizar que el sistema de drenaje y captación funcione correctamente cuando las precipitaciones sean abundantes. El mantenimiento periódico de estas áreas es fundamental para la resiliencia urbana frente a los cambios climáticos.
Con la retirada de las ocho toneladas de lirio, se logra un alivio inmediato en la capacidad de captación de las lagunas. Esta medida prepara a la infraestructura para recibir los volúmenes de agua previstos durante la temporada de lluvias, asegurando un manejo más eficiente del recurso hídrico en la región.

