El senador Joaquín Badillo se reunió con representantes del Congreso y del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas para analizar la Consulta Previa, Libre e Informada. La discusión giró en torno a la propuesta de Ley General de Derechos de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos. Asimismo, se definió la logística para la mesa de trabajo que se celebrará el 18 de septiembre en Acapulco.
La jornada de análisis tuvo como objetivo central revisar los mecanismos de la Consulta Previa, Libre e Informada. Este proceso es fundamental para garantizar la participación efectiva de los pueblos originarios en la legislación que les concierne. La propuesta de Ley General de Derechos de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos busca establecer un marco normativo robusto que proteja sus derechos colectivos e individuales.
Durante el encuentro, Badillo dialogó con diputados y funcionarios del INPI. El objetivo fue alinear criterios y verificar los avances en la redacción de la ley. La presencia de representantes legislativos y técnicos del instituto permitió abordar puntos específicos de la consulta. Se buscó asegurar que el procedimiento cumpla con los estándares nacionales e internacionales de derechos humanos.
La coordinación de la mesa de trabajo está programada para el 18 de septiembre. La sede elegida es Acapulco, una ciudad con una fuerte presencia de comunidades indígenas y afromexicanas. Esta elección busca facilitar la participación directa de los actores sociales involucrados. Se espera que este espacio permita recabar opiniones técnicas y comunitarias antes de la aprobación final del marco legal.
El trabajo conjunto entre el Senado, la Cámara de Diputados y el INPI es clave para la viabilidad de la ley. La consulta no es un trámite, sino una herramienta de democracia participativa. Al involucrar a los propios pueblos en la definición de sus derechos, se fortalece la legitimidad de la norma. La preparación de esta mesa refleja el compromiso institucional con la inclusión y el respeto a la diversidad cultural del país.
La mesa de trabajo del 18 de septiembre en Acapulco marcará un hito en la construcción de la Ley General de Derechos de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos. Los acuerdos alcanzados en esta etapa determinarán el alcance y la aplicación efectiva de la futura legislación. El proceso continúa con el objetivo de consolidar un marco jurídico que garantice la plena igualdad y el respeto a la autonomía de estos grupos poblacionales.

