La entidad veracruzana acumula más de 400 casos de suicidio durante el año en curso, de acuerdo con las estadísticas oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
Víctor Villanueva, representante de la sociedad civil, advirtió sobre la magnitud de esta cifra al señalar que refleja una crisis latente en el estado.
El especialista insistió en la urgencia de fortalecer las acciones de prevención y mejorar la atención a la salud mental en toda la región.
Los datos proporcionados por el INEGI confirman que la problemática de la salud mental en Veracruz ha alcanzado niveles críticos que demandan una respuesta inmediata por parte de las autoridades.
La acumulación de más de cuatrocientas muertes por esta causa en un solo periodo anual evidencia la insuficiencia de los mecanismos actuales de contención y apoyo psicológico para la población.
Víctor Villanueva, quien expuso estos hallazgos desde Xalapa, subrayó que las cifras no deben ser vistas como meros números, sino como una llamada de atención directa al sector salud y a la sociedad organizada.
El llamado de Villanueva se centra en la necesidad de robustecer las políticas públicas que garanticen el acceso oportuno a servicios de prevención y tratamiento para los ciudadanos en riesgo.
Esta situación obliga a replantear las estrategias de intervención que hasta el momento han demostrado ser insuficientes para frenar la tendencia al alza en los índices de mortalidad por suicidio.
La información oficial servirá como base para exigir mayor transparencia y eficacia en la gestión de los recursos destinados a la salud mental en las diferentes demarcaciones del estado.
El panorama actual exige la implementación de estrategias más robustas y articuladas entre los distintos niveles de gobierno para atender esta emergencia social.
La prioridad inmediata es garantizar que la prevención y la atención a la salud mental se conviertan en ejes centrales de la agenda pública veracruzana.


