Miembros del Consejo Universitario de la UNAM demandaron al rector Alejandro Lomelí que revele la cadena de responsabilidad tras el fallo en la aplicación del examen en línea. La exigencia busca evitar la impunidad ante los errores que minaron la confianza institucional. El máximo órgano colegiado de la universidad intervino en el debate sobre las secuelas del incidente académico.
El conflicto por el examen en línea y sus consecuencias se trasladó al seno del Consejo Universitario. Durante la sesión celebrada el pasado 10 de septiembre de 2026, los integrantes de este órgano máximo de la institución plantearon sus requerimientos directos a la rectoría. La petición central se centra en la transparencia total sobre quién tomó las decisiones técnicas y administrativas que derivaron en el fallo operativo.
Los consejeros argumentaron que la falta de claridad sobre las figuras involucradas genera un clima de desconfianza entre la comunidad universitaria. Señalaron que los errores detectados no son menores y afectan la credibilidad de los procesos de evaluación y admisión. Por ello, insistieron en que la institución no puede tolerar la opacidad frente a hechos que impactaron directamente a miles de estudiantes y al prestigio académico de la universidad.
La intervención de los consejeros marca un punto de inflexión en la gestión de la crisis. Al elevar la demanda al más alto nivel de toma de decisiones en la UNAM, se establece un precedente de rendición de cuentas interna. El debate evidenció la tensión entre la necesidad de eficiencia administrativa y la obligación de garantizar procesos justos y verificables para los usuarios del sistema educativo.
La exigencia de revelar la cadena de responsabilidad obliga a la rectoría a actuar con transparencia inmediata. Los próximos pasos dependerán de la respuesta oficial que emita Alejandro Lomelí ante el Consejo Universitario. La institución deberá definir cómo se procesan las consecuencias administrativas para restaurar la confianza institucional.


