El senador Ricardo Astudillo señaló que las recientes restricciones impuestas a ciudadanos mexicanos con doble nacionalidad responden a un interés electoral en Estados Unidos. El legislador rechazó que estas medidas puedan justificarse bajo argumentos de nacionalismo extremo. Defendió firmemente los derechos políticos de los emigrantes que mantienen su vínculo legal con el país.
Astudillo argumentó que la política migratoria y las limitaciones a la ciudadanía no deben usarse como herramienta de campaña. El senador subrayó que la doble nacionalidad es un derecho legítimo que no debe ser penalizado por decisiones electorales ajenas a México.
El legislador advirtió que atacar los derechos de los connacionales por su origen o situación administrativa es una maniobra política. Señaló que el nacionalismo no debe servir de pretexto para vulnerar la dignidad de los mexicanos en el extranjero.
Astudillo hizo un llamado a respetar la soberanía y la integridad de los ciudadanos que viven en el exterior. Consideró que las restricciones afectan directamente la capacidad de participación y los derechos básicos de la comunidad migrante.
El senador recordó que los derechos políticos de los emigrantes son fundamentales para la democracia. Afirmó que ninguna administración extranjera puede imponer barreras que limiten la libertad de sus ciudadanos con doble documentación.
La postura de Astudillo reafirma la defensa institucional de los derechos de los mexicanos en el extranjero. Se espera que esta crítica impulse un diálogo diplomático para proteger a la comunidad migrante ante posibles cambios en la legislación estadounidense.


