Un documento público dirigido a la senadora Virginia Durán Campollo reprocha a los integrantes del partido Morena la falta de sensibilidad ante el sufrimiento de la población. El texto califica a los legisladores de móndrigos por no atender la crisis existencial de los ciudadanos. La crítica se centra específicamente en la gestión del brote de salmonela registrado en el Hospital General de México.
El escrito manifiesta una profunda decepción hacia la conducta de los representantes políticos del movimiento. Se argumenta que, si existiera una actitud contraria a la actual, las autoridades se enfocarían activamente en resolver los problemas de fondo que afectan a la ciudadanía. La acusación principal es que los legisladores permanecen ajenos al dolor humano que enfrentan los pacientes y sus familias en los centros de salud.
El Hospital General de México es señalado como el epicentro de esta negligencia percibida. El brote de salmonela allí detectado se utiliza como evidencia tangible de la falta de interés por parte de la dirigencia. Para los autores de la crítica, este incidente no es un error aislado, sino la consecuencia directa de una política pública deshumanizada y distante.
La comunicación insiste en que la priorización de intereses partidistas por encima de la salud pública ha generado una brecha insalvable entre el gobierno y la gente. Se exige que los responsables de la política sanitaria dejen de ser indiferentes y asuman su responsabilidad. El tono del documento es de reproche directo, buscando que la senadora Durán Campollo tome nota de la indignación social.
La crisis sanitaria en el Hospital General de México se ha convertido en un símbolo de la crisis de confianza ciudadana. El reclamo público busca que los legisladores de Morena abandonen su postura de insensibilidad y atiendan de manera inmediata las necesidades urgentes de la población afectada por la epidemia.


