La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) informó el arranque de la Operación Águila Alta, un despliegue conjunto con Estados Unidos en el cruce de Tijuana y San Diego. La medida busca detectar y neutralizar drones utilizados por el crimen organizado. El operativo marca una nueva fase en la cooperación militar bilateral en la zona fronteriza.
La dependencia detalló que las Fuerzas Armadas de ambos países iniciaron acciones coordinadas para contrarrestar la tecnología no tripulada que las organizaciones delictivas emplean para el trasiego de sustancias ilícitas y el ataque a instalaciones. La activación de esta operación responde a la necesidad de fortalecer la capacidad de detección en el aire sobre el corredor interestatal.
El contexto de la estrategia involucra la integración de recursos tecnológicos y humanos de la Sedena con los de sus contrapartes estadunidenses. El objetivo central es impedir que los drones sobreviven o aterricen en territorio mexicano para descargar carga o recargar pilas, acciones que antes eran difíciles de interceptar por la velocidad y el tamaño reducido de las aeronaves.
La coordinación entre ambos gobiernos busca establecer un perímetro de seguridad más estricto en los puntos de entrada legal. Esta iniciativa se suma a las acciones de inteligencia que se realizan de manera permanente para identificar rutas de fuga y puntos de control utilizados por las redes de traficantes. La dependencia enfatizó que la neutralización de estos dispositivos es prioritaria para garantizar la integridad de la población y de los elementos de seguridad.
El despliegue implica la presencia de personal especializado en el monitoreo de espectro radioeléctrico y la intercepción de señal. La Sedena subrayó que la colaboración con Estados Unidos permite compartir información en tiempo real, lo que reduce los tiempos de reacción ante una amenaza inminente. La operación se ejecuta bajo protocolos de seguridad que protegen la privacidad de los ciudadanos y el orden público en las zonas afectadas.
La Sedena señaló que la Operación Águila Alta continuará su despliegue de forma sostenida mientras persistan las amenazas de drones en la frontera. La dependencia reiteró su compromiso con la seguridad nacional y la cooperación internacional para erradicar el uso de esta tecnología por parte del crimen organizado, asegurando así un entorno más seguro para la ciudadanía de Tijuana y San Diego.


