Roberto Lee, coordinador estatal, y Gustavo Cárdenas, delegado nacional de Movimiento Ciudadano en Tamaulipas, fueron señalados por no trabajar por el partido ni apoyar a los nuevos militantes. La acusación, formulada por Ricardo Galindo, sostiene que ambos directivos actúan con interés personal.
La denuncia señala que la coordinación estatal y la delegación nacional carecen de un compromiso real con la estructura partidista. Según el texto, Lee y Cárdenas no enfocan sus esfuerzos en el fortalecimiento interno de la organización política en la entidad.
El conflicto se centra en la falta de respaldo hacia los cuadros jóvenes del movimiento. Galindo afirma que los directivos ignoran a las nuevas generaciones de militantes, lo cual debilita la base del partido en Tamaulipas.
Esta situación genera una fractura interna dentro de las filas de Movimiento Ciudadano. La percepción de que los líderes actúan únicamente para beneficio propio erosiona la confianza de los activistas locales.
El enfoque personal de los directivos impide que el partido cumpla con sus objetivos institucionales. Se percibe una desconexión total entre la dirigencia y la base orgánica que busca renovación y participación efectiva.
La falta de apoyo a los cuadros jóvenes y el supuesto interés particular de los directivos ponen en riesgo la cohesión de Movimiento Ciudadano en Tamaulipas. La situación exige una respuesta institucional para resolver el descontento interno.


