El coordinador de los senadores del Partido Revolucionario Institucional, Manuel Añorve Baños, solicitó al Ejecutivo Federal actuar de forma inmediata ante la severa crisis hídrica que impacta a la entidad. La petición se centra en la emisión de la declaratoria de emergencia correspondiente para atender las consecuencias del fenómeno climático. El legislador advirtió sobre el riesgo que representa la falta de respuesta oportuna para el sector agrícola guerrerense.
Añorve Baños señaló que la situación actual del campo en Guerrero es crítica debido a la prolongada ausencia de lluvias. La sequía ha afectado directamente la producción agrícola, lo que pone en jaque la seguridad alimentaria de las comunidades rurales. El coordinador priista enfatizó la necesidad de que las autoridades federales asuman su responsabilidad y destinen los recursos necesarios para mitigar el impacto del desastre natural.
El senador argumentó que la declaratoria de emergencia es el instrumento legal y administrativo que permite liberar fondos extraordinarios para la atención a la población afectada. Sin esta declaratoria, los apoyos son insuficientes para cubrir las necesidades básicas de los agricultores que enfrentan la pérdida de sus cosechas. La postura del PRI busca presionar al gobierno central para que no soslaye sus obligaciones constitucionales en materia de protección civil y desarrollo rural.
La exigencia se enmarca en un contexto de creciente preocupación por el cambio climático y sus efectos devastadores en el sur del país. Guerrero, históricamente vulnerable a eventos meteorológicos extremos, requiere una respuesta coordinada entre los distintos niveles de gobierno. Los legisladores del Partido Revolucionario Institucional han reiterado su compromiso de vigilar que las acciones del Ejecutivo Federal sean efectivas y transparentes.
El llamado de Añorve Baños no solo busca la asignación de recursos financieros, sino también la implementación de estrategias de largo plazo para la adaptación al cambio climático. La sequía actual representa una amenaza para la economía local y la estabilidad social de la región. La intervención federal es considerada indispensable para evitar que la crisis se convierta en una emergencia humanitaria de mayores proporciones.
La exigencia del coordinador de los senadores priistas pone de manifiesto la urgencia de una acción gubernamental contundente. La declaratoria de emergencia es el paso siguiente fundamental para canalizar los apoyos necesarios hacia los agricultores guerrerenses. El desarrollo de los próximos días dependerá de la respuesta oficial del Gobierno Federal ante este requerimiento político y social.


