La Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno abrió una indagatoria formal tras confirmarse que 135 médicos residentes del Hospital General de México Dr. Eduardo Liceaga contrajeron salmonela. La autoridad federal busca determinar las causas exactas del incidente sanitario que afectó al personal de salud dentro de las instalaciones hospitalarias.
El brote de salmonela ha generado una preocupación significativa al interior del sistema de salud, dado que la afectación se concentró en el cuerpo de médicos residentes. Estos profesionales, que se encuentran en etapa de formación y práctica clínica, resultaron infectados durante su estancia en el hospital. La magnitud del caso, con 135 personas afectadas, obliga a las autoridades a actuar con rapidez para contener cualquier posible recurrencia y esclarecer la cadena de transmisión.
La Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno asumió la titularidad de la investigación, un paso que refleja la gravedad atribuida al hecho. La dependencia federal tiene la facultad de revisar los protocolos de higiene, alimentación y manejo de residuos que se aplican en las áreas donde permanecen los residentes. La intervención directa del gobierno federal busca garantizar que no existan fallas administrativas o de infraestructura que faciliten la proliferación de patógenos en los espacios comunes.
El Hospital General de México Dr. Eduardo Liceaga es una de las instituciones de mayor relevancia en el país para la capacitación de especialistas. Por ello, la salud de sus estudiantes no es solo una cuestión individual, sino un asunto de interés público que afecta la capacidad operativa del centro hospitalario. La investigación permitirá establecer si hubo negligencia en la cadena de custodia de los alimentos o en la desinfección de las áreas de estancia y descanso del personal médico.
Las autoridades indicaron que el proceso de indagación continuará hasta contar con un dictamen técnico que defina las responsabilidades y las medidas correctivas necesarias. Se espera que los resultados de esta revisión sirvan de precedente para fortalecer los estándares de bioseguridad en otros hospitales de la red pública, asegurando así entornos libres de riesgos sanitarios para el personal de salud y los pacientes.
La apertura de esta línea de investigación marca el inicio de un proceso para definir las sanciones y mejoras estructurales que el Hospital General de México deberá implementar. La ciudadanía y el gremio médico esperan que las conclusiones finales conduzcan a un cambio efectivo en las políticas de higiene, previniendo futuros brotes que comprometan la seguridad de los profesionales de la salud en formación.

