En el marco del Día del Profesional de la Pirotecnia, un colectivo en Taxco solicitó al gobierno y la sociedad no estigmatizar este oficio tradicional. El grupo reconoció las controversias derivadas de los estruendos que afectan a mascotas y comunidades neurodivergentes. No obstante, enfatizó la urgencia de establecer una regulación consciente y fortalecer el apoyo institucional para los trabajadores del sector.
La declaración surge en un contexto donde la actividad pirotécnica ha generado tensiones con parte de la población local debido a los impactos acústicos. Los defensores del gremio señalan que el ruido excesivo representa un problema real para el bienestar de los animales domésticos y para las personas con condiciones de neurodivergencia, quienes son más sensibles a los estímulos auditivos intensos.
A pesar de admitir estas afectaciones, el colectivo insistió en que la respuesta no debe ser la marginación social ni el señalamiento público de los pirotécnicos. Consideran que el oficio constituye una tradición y una fuente de economía para muchas familias en la región de Taxco. Por ello, abogan por un diálogo constructivo que permita separar la práctica responsable de los abusos que generan molestias.
La propuesta central del grupo es la implementación de reglamentos claros que garanticen la seguridad y la convivencia. Esto implica un control estricto sobre los horarios de disparo, las zonas permitidas y la calidad de los materiales utilizados. La regulación consciente busca proteger tanto a los residentes como a los profesionales, evitando sanciones arbitrarias que pongan en riesgo su sustento.
El apoyo institucional se presenta como un pilar fundamental para esta transformación. El colectivo exhorta a las autoridades a no solo multar, sino a acompañar al sector con capacitación y lineamientos técnicos. Esta colaboración permitiría que la pirotecnia se adapte a las necesidades actuales de la comunidad sin perder su valor cultural ni su viabilidad económica.
La iniciativa busca equilibrar el respeto por la tradición pirotécnica con las necesidades de salud pública y bienestar animal. El éxito de esta propuesta dependerá de la voluntad de las autoridades locales para diseñar marcos normativos que regulen el ruido sin eliminar la actividad, garantizando así un entorno más armónico para todos los habitantes de Taxco.


