El reconocido periodista y escritor Flaco Ibañez expresó su profunda admiración por Ciudad Victoria, ciudad donde radica desde la década de los ochenta durante un almuerzo con amigos. En la conversación, el autor de Expediente Azahel Jaramillo recordó cómo era la ciudad en sus inicios y reflexionó sobre los cambios urbanos y culturales que han transformado el paisaje local en las últimas décadas.
Durante el encuentro social, Ibañez narró que la discusión giró en torno a su llegada a Ciudad Victoria en los años ochenta. Sus interlocutores le preguntaron específicamente qué elementos de la época anterior extrañaba de lo que hoy ya no se encuentra en la urbe. Ante esta pregunta, el escritor señaló tres aspectos fundamentales que, a su juicio, han desaparecido o se han diluido con el paso del tiempo.
El autor aclaró que su conocimiento de la ciudad se construyó gradualmente, ya que llegó a mitad de formación de su identidad local. Esta perspectiva le permite contrastar la Victoria de antaño con la actual, ofreciendo una mirada crítica desde la experiencia vivida. La comparación con Mérida, título de la crónica, surge de la similitud que percibe entre ambas ciudades en cuanto a su calidez humana y estructura social.
Ibañez, cuya obra literaria y periodística es conocida en el ámbito nacional, utiliza estos espacios informales para documentar la memoria histórica de la región. Su intervención no busca señalar culpas, sino resaltar la evolución natural de las ciudades y el valor de conservar la identidad cultural frente a la modernización. La mención a los años ochenta sirve como ancla temporal para entender el ritmo de cambio acelerado que ha experimentado el noreste de México.
Las palabras de Ibañez invitan a la reflexión sobre la preservación de la identidad urbana en Tamaulipas. Su testimonio personal se convierte en un aporte valioso para comprender la historia reciente de Ciudad Victoria, más allá de las cifras de crecimiento económico. La comparación con Mérida refuerza la idea de que la esencia de una ciudad reside en sus habitantes y en la cultura que comparten.


