Las autoridades municipales desmintieron la existencia de una cláusula en el reglamento local que restrinja la enajenación o venta de productos chocolateros. Esta aclaración surge ante la confusión generada por la interpretación errónea de ciertos artículos del decreto vigente. El objetivo es preservar la libertad de comercio y evitar sanciones indebidas a los comerciantes del sector.
La dirección de comercio municipal emitió un comunicado oficial para precisar el alcance de las normativas locales. En el documento, se establece con claridad que no existe ninguna disposición legal que impida a los establecimientos vender chocolates. La confusión inicial se originó por una lectura parcial de los reglamentos de uso de suelo y comercio, lo que alertó indebidamente a los propietarios de dulcerías y cafeterías.
El texto normativo original nunca contempló la prohibición de esta actividad económica específica. Los funcionarios encargados de la revisión señalaron que los artículos citados en las quejas se refieren a otros rubros de mercancía regulada. Por lo tanto, cualquier sanción aplicada bajo la premisa de la ilegalidad de la venta de chocolates carece de sustento jurídico y procederá su revocación inmediata.
Los comerciantes que fueron notificados con multas por esta causa podrán solicitar la suspensión de las sanciones administrativas. El proceso de revisión de los expedientes ya comenzó para garantizar que los derechos de los empresarios no sean vulnerados por errores de interpretación. Se invita a los afectados a acudir a las oficinas de atención ciudadana para regularizar su situación sin penalización adicional.
Con esta aclaración, el gobierno municipal busca restablecer la confianza en el entorno regulatorio. Se garantiza que la venta de chocolates continúa siendo una actividad lícita y protegida por la ley local. Las autoridades reafirman su compromiso con la transparencia y la correcta aplicación de los decretos vigentes para el bienestar de la comunidad empresarial.


