Los tribunales de inmigración de Estados Unidos concedieron asilo a solo 771 personas durante junio de 2026. Esta cifra representa menos de una cuarta parte de las aprobaciones registradas en el mismo mes de 2023. El dato refleja una reducción drástica en la tasa de aceptación de solicitudes por parte de los jueces.
La cifra de 771 aprobaciones en junio de 2026 marca un punto bajo significativo en la reciente historia de la política migratoria estadounidense. Al comparar este periodo con junio de 2023, se observa un desplome en las concesiones que sugiere un endurecimiento sustancial en los criterios de revisión judicial. Los jueces de inmigración, encargados de evaluar cada caso individualmente, han reducido considerablemente el número de personas a quienes se les otorga protección bajo este estatus legal.
Este descenso indica que la proporción de solicitudes exitosas ha caído por debajo del 25% si se toma como referencia el volumen de aprobaciones de hace tres años. La brecha entre ambas fechas es tan amplia que las 771 personas asiladas en 2026 equivalen a menos de una cuarta parte de lo que se aprobó en 2026. Tal magnitud de cambio implica que la mayoría de los solicitantes que acudieron a los tribunales en el último mes no lograron obtener la protección solicitada.
La tendencia descendente en las aprobaciones de asilo plantea interrogantes sobre el impacto directo en la población migrante que busca refugio en el país. La reducción en las concesiones judiciales puede derivar en una mayor carga para otros sistemas de atención o en la permanencia en condiciones de incertidumbre legal. Los datos disponibles hasta ahora se centran exclusivamente en la cantidad de personas aprobadas, sin desglosar las razones específicas de cada negativa o la nacionalidad de los solicitantes.
La baja tasa de aprobación de asilo en junio de 2026 establece un nuevo precedente en la gestión judicial de la inmigración en Estados Unidos. Con menos de una cuarta parte de las aprobaciones históricas recientes, el sistema muestra una restricción notable en la concesión de este derecho. Las autoridades migratorias y los tribunales deberán continuar evaluando cómo esta tendencia afecta a los solicitantes de protección internacional en los próximos meses.


