Analistas consultados por El Sol de México afirmaron que la coalición militar dirigida por el Comando Sur de Estados Unidos presenta una debilidad estructural significativa. Esta falacia radica en la ausencia total de México y Brasil, dos potencias regionales decisivas. Los expertos sostienen que los países que integran el grupo actual son pequeños y poco representativos en el contexto geopolítico.
La coalición militar impulsada por Estados Unidos a través del Southcom busca consolidar un nuevo eje de control sobre los ejércitos de la región. Sin embargo, los especialistas consideran que esta iniciativa carece de solidez debido a la falta de participación de los actores más influyentes de América Latina y el Norte.
La exclusión de México y Brasil deja un vacío estratégico que no puede ser compensado por las naciones restantes. Según los analistas, los países miembros actuales no poseen la capacidad militar ni la influencia política necesaria para darle peso real a la alianza propuesta por Washington.
Esta estructura fragmentada limita la operatividad de la coalición y genera dudas sobre su viabilidad a largo plazo. La ausencia de las grandes potencias del continente impide que el bloque logre una cohesión efectiva frente a los desafíos de seguridad regional.
Los expertos insisten en que cualquier intento de control militar sin la inclusión de sus vecinos y socios clave resulta ineficaz. La percepción es que la iniciativa estadounidense sufre de un diseño defectuoso que ignora la realidad demográfica y militar de la zona.
La falta de representación de México y Brasil constituye el principal obstáculo para la legitimidad de la alianza. Los especialistas prevén que, sin incorporar a estos países, el proyecto del Southcom seguirá enfrentando críticas por su falta de alcance y poder real en la región.


