Ximena Gutiérrez Vázquez señaló que los sistemas de inteligencia artificial no poseen capacidad real para entender la empatía. Pese a que las computadoras lograron hablar el lenguaje humano, la interacción entre personas y máquinas sigue teniendo barreras emocionales fundamentales.
La especialista en tecnología, Ximena Gutiérrez Vázquez, afirmó que las computadoras han comenzado a hablar nuestra lengua de manera fluida. Este avance técnico ha transformado la forma en que los usuarios interactúan con las herramientas digitales, creando una percepción de cercanía que podría ser engañosa.
Gutiérrez Vázquez insistió en que, a pesar de la fluidez lingüística, la inteligencia artificial carece de la capacidad de comprensión necesaria para experimentar la empatía. La empatía requiere una vivencia emocional y una conciencia que los algoritmos y los modelos de datos no pueden replicar, limitando la conexión genuina entre el ser humano y la máquina.
En paralelo, José Antonio Ma advirtió sobre el volumen creciente de información generada por estas herramientas. Estimó que cerca del 50 por ciento del contenido que circula actualmente en internet podría estar elaborado con el uso de inteligencia artificial. Esta cifra refleja la rápida adopción de la tecnología en la producción de textos, imágenes y otros formatos digitales.
La proliferación de contenido sintético plantea desafíos para la verificación de la información y la autenticidad de las fuentes. Los usuarios deben ser conscientes de que la facilidad con la que se genera texto no garantiza la profundidad emocional ni la verdad factual de lo que se lee en línea.
La combinación de una mayor presencia de contenido artificial y la falta de comprensión emocional de las máquinas exige una nueva alfabetización digital. La sociedad debe aprender a distinguir entre la interacción basada en datos y la comunicación humana auténtica, reconociendo las limitaciones éticas y cognitivas de la tecnología actual.


