El papa León XIV solicitó a la comunidad internacional brindar apoyo inmediato a las poblaciones de Nepal y el Tíbet tras los devastadores efectos de la riada ocurrida el pasado miércoles. La emergencia ha dejado un saldo preliminar de cientos de muertos y miles de personas desaparecidas, lo que ha generado una profunda preocupación por la magnitud del desastre natural.
El pontífice emitió un llamado urgente para que se intensifiquen los esfuerzos de rescate y asistencia humanitaria en ambas regiones. Su mensaje busca movilizar recursos y voluntades para aliviar la sufrimiento de quienes han perdido sus hogares, familiares y medios de subsistencia debido a las inundaciones.
Ante la gravedad de la situación, León XIV expresó su solidaridad con los afectados y aseguró su oración por las víctimas. Este gesto de cercanía espiritual busca ofrecer consuelo a las familias que enfrenta una de las crisis más severas de los últimos tiempos en la zona himalayana.
La magnitud de la riada ha superado las capacidades iniciales de respuesta local, lo que refuerza la necesidad de una colaboración coordinada entre organismos internacionales y gobiernos de la región. La búsqueda de los miles de desaparecidos continúa representando uno de los mayores desafíos logísticos y humanitarios actuales.


