Un ataque aéreo ruso contra la capital ucraniana dejó al menos 38 fallecidos, constituyéndose en uno de los asaltos más mortíferos de la guerra. El presidente Volodímir Zelenski afirmó que no descarta una posible negligencia de las autoridades ucranianas respecto a un depósito de armamento situado junto a una zona residencial.
El bombardeo, ejecutado por fuerzas rusas, alcanzó varios puntos de Kiev y provocó la muerte de al menos 38 personas, según reportes de los servicios de emergencia locales. Las víctimas incluyen civiles atrapados en el área afectada. Las autoridades ucranianas confirmaron que el ataque impactó una zona residencial donde, según información preliminar, se encontraba un depósito de armamento.
En declaraciones públicas, el presidente Zelenski señaló que la posibilidad de que el depósito haya sido alcanzado no excluye una eventual negligencia por parte de las autoridades ucranianas en la ubicación de material bélico cerca de la población civil. El mandatario enfatizó la necesidad de revisar los protocolos de seguridad de los almacenes de armas en entornos urbanos.

Las palabras del presidente subrayan la urgencia de evaluar la gestión de depósitos de armamento en áreas residenciales, mientras la comunidad internacional observa la evolución del conflicto y sus consecuencias humanitarias.










