Venezuela recibe a partir de este 1 de octubre una Navidad nuevamente adelantada por el mandatario Nicolás Maduro, en medio de la tensión por el despliegue militar de EE.UU. cerca de sus aguas y que no ha logrado quebrar la relativa normalidad en el país, marcada por dificultades económicas, fallas en servicios básicos y una incertidumbre política acentuada tras las presidenciales de 2024.
El día a día se mantiene: los estudiantes asisten a clases, los empleados acuden a sus puestos de trabajo, las unidades de transporte público transitan ocupadas, hay tráfico en las calles, los establecimientos comerciales abren, las playas se llenan de bañistas y prosiguen los preparativos de eventos religiosos, artísticos y deportivos.
A esta cotidianidad se le ha sumado, desde agosto, la convocatoria por parte del Gobierno a movilizaciones y otras actividades en respuesta al despliegue estadounidense, que califica como una “amenaza” contra la soberanía, por lo que ha insistido en el llamado al alistamiento en la Milicia y a participar en jornadas de adiestramiento militar.
Pero a pesar del fantasma de una “lucha armada”, un escenario contemplado por el Gobierno en caso de una agresión, los ciudadanos siguen con sus rutinas.
Mientras, Washington defiende el despliegue como una operación contra el narcotráfico supuestamente procedente de Venezuela, lo que rechaza Caracas, que acusa a EE.UU. de preparar “una agresión cada vez con más fuerza” para propiciar un “cambio de régimen” y para apoderarse de las riquezas energéticas del país suramericano.
El lunes, la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, dijo que Maduro “suscribió” un “decreto de conmoción externa” que “da poderes” y “facultades especiales” al jefe de Estado “para actuar en materia de defensa y seguridad”.
En este contexto, Maduro, como ha hecho en otros años desde que llegó al poder, en 2013, volvió a adelantar la Navidad.
Desde este 1 de octubre comenzará la celebración, para lo cual empezaron a decorarse varias zonas de Caracas, como el Paseo Los Próceres -un monumento con fuentes, plazoletas y estatuas de líderes independentistas-, aledaño al complejo militar Fuerte Tiuna.
En los días previos a la fecha pautada, se han decorado avenidas, plazas, árboles y postes eléctricos, al tiempo que algunas tiendas ya venden artículos navideños.
Según Maduro, este adelanto es una “fórmula” que ha resultado “muy bien para la economía, para la cultura, para la alegría y la felicidad”.




