De una línea dibujada con grafito puede nacer un universo entero, o cientos, de los que ya ha inventado el director de cine estadounidense Tim Burton, quien se ha encargado de capturarlos a todos en ‘El Laberinto’, la exposición inmersiva de pasadizos con insectos y puertas enigmáticas que se inauguró este miércoles en la Ciudad de México.
Antes de grabar con una cámara, Burton puso el grafito sobre el papel, y quien lo conoce sabe que sus historias más entrañables, como ‘The Nightmare Before Christmas’ (1990), nacieron así: en el boceto y, a pesar de la llegada de la inteligencia artificial y el dibujo digital, el estilo del cineasta sigue siendo analógico, un rasgo latente del laberinto ‘burtoniano’.
Además de Molina, lo que Felipe de Lyma, director artístico de la muestra, y la curadora de la obra del realizador, Sarah Brown, quieren lograr desde la primera puerta de dientes afilados -que bien podría ser el gusano de arena de ‘Beetlejuice’ (1998)- es que el espectador “entre a la mente” del creador de ‘Frankenweenie’, a su proceso creativo.
Antes de entrar a una de las mentes más imaginativas del cine contemporáneo, el azar se impone como el primer obstáculo del visitante, porque será un botón rojo el que detendrá y definirá su camino, uno que será dividido en cuatro puertas.
Al cruzar ese umbral, como del que entra y sale Lydia Deetz (Winona Ryder) o Víctor en ‘Corpse Bride’ (2005), es que el visitante entra a una dimensión en la que un centenar de insectos proyectados en el suelo son parte del juego de los muros tapizados tanto de bocetos originales como de mensajes secretos de las personas que han acompañado a Burton en su trayectoria cinematográfica.
Una de ellas es Johnny Depp, con quien tiene una de las relaciones más duraderas desde que trabajaron por primera vez en ‘Edward Scissorhands’, una cinta a la que le dedica una sala entera de dibujos y una réplica a tamaño real del icónico personaje.
En ese espacio, el actor escribe que “lo único que tenía” antes de interpretar a Edward era “un pequeño dibujo que Tim había hecho”.




